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Entrevista a Neus Rosell

Neus Rosell, presidenta de Women in Global Health Spain: “En España, tenemos un gran sistema sanitario, pero todavía no es feminista ni equitativo»

La organización reivindica nuevos liderazgos basados en la escucha y en los cuidados para avanzar hacia una Salud Global justa para todas las personas

1 de abril de 2024 / REDACCIÓN WGH SPAIN

Neus Rosell es farmacéutica, tiene un máster en Salud Global, diferentes experiencias formativas y laborales en salud y género y, en la actualidad, trabaja como cooperante internacional. Ella, sin embargo, prefiere no tirar de curriculum y se describe como “una persona a la que le mueven los valores y las ganas de transformación”. Hay otro dato profesional que motiva esta entrevista: es la presidenta de Women in Global Health (WGH) Spain, una organización que persigue una Salud Global feminista, justa y equitativa. Surge aquí un concepto clave, la Salud Global, un enfoque que aborda los problemas de salud, sus causas y sus soluciones, teniendo en cuenta el carácter transnacional de muchas de estas cuestiones. Un ejemplo claro, los efectos del cambio climático.

La Salud Global es la razón de WGH Spain y una de las pasiones de Neus, que transmite con la mirada y en sus palabras, aunque ella vuelve a lo personal: “soy una entusiasta de la vida”. Este entusiasmo y Neus inauguran nuestra nueva sección de entrevistas: ‘Hasta los ovarios’. Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud (7 de abril), ponemos en marcha este espacio para escuchar voces (y propuestas) diversas, y reivindicar los derechos de todas las
personas.

¿Qué es WGH Spain?

Somos una red de mujeres y personas aliadas del sector de Salud Global que trabajamos para que haya una salud global equitativa y feminista. Nuestro movimiento nace a nivel internacional hace varios años, cuando aumenta la preocupación por el fuerte impacto del género en la salud. En Alemania, unas compañeras comenzaron a investigar sobre esto y en Estados Unidos se fundó la institución, estableciendo una colaboración con las profesionales alemanas. Así nace Women in Global Health Internacional y nosotras somos la representación en España de este movimiento que ya tiene más de 50 grupos en distintos países.

En España, ¿cómo me surge esta red?

Nos llegó una propuesta informal de las compañeras de Alemania a un grupo de mujeres con formación en Salud Global. Necesitábamos una institución sólida que nos diese apoyo y la
encontramos en el Instituto de Salud Global de Barcelona. A partir de ahí, nos constituimos como grupo para pasar un proceso de validación a nivel internacional, que superamos y, con el apoyo y recomendaciones de la organización internacional, empezamos a trabajar y en 2023 ya nos constituimos como asociación con personalidad jurídica.

Si vuestra asociación también está en España, ¿podemos deducir que, en nuestro país, el
sistema sanitario no es justo ni feminista ni equitativo?

Claro que no lo es, aunque tenemos un gran sistema sanitario y estupendas profesionales. Pero no lo digo yo, ahí están los datos y la realidad es que no hay equidad en muchos aspectos y para muchas personas, no solo mujeres, también población migrante y otros colectivos vulnerables.
Por ejemplo, la población migrante tiene problemas de acceso, otros colectivos no usan los servicios por no sentirse acogidos y además hay mucha desigualdad en cuestiones de género.
Recientemente, se han visibilizado numerosos casos de acoso y abuso sexual en el trabajo. Y otra cuestión clave: hay muchas mujeres trabajando, pero muy pocas son representantes a nivel institucional o ejercen posiciones de liderazgo. No podemos hablar de una salud justa, feminista y equitativa en ningún caso, porque hay muchas voces que no son escuchadas ni atendidas.

Este mes se celebra el Día Mundial de la Salud y toca reflexionar sobre cuáles son los principales retos para la Salud Global en nuestro país. Algunos ya los has comentado, ¿añadirías algo más?

Sí, claro. En España, como en muchos otros países, los principales retos son diversos y multifacéticos. Junto con las desigualdades mencionadas, tenemos otros: el envejecimiento de la población con un aumento de demanda de servicios, la salud mental debido a la falta de recursos, el estigma y la ausencia de mirada integrativa en el sistema de salud, las enfermedades crónicas asociadas a hábitos de vida… Abordar estos desafíos requerirá un enfoque integral y colaborativo con políticas de salud pública efectivas, inversión en infraestructuras sanitarias, promoción de vida saludable y una mayor equidad en el acceso a la atención con un enfoque multidisciplinar.

¿Qué propuestas hay desde WGH Spain para avanzar en estos objetivos?

Hay mucho trabajo que hacer, porque además a veces el sistema nos lleva a tener prácticas nada feministas. En WGH, trabajamos en diferentes áreas para sacar adelante esta misión. Hay un pilar que es el tema de liderazgos y entender que las mujeres deben tener más oportunidades para liderar debates y agendas en el sistema de salud, al tiempo que reconocemos el trabajo de las que ya lo están haciendo, tanto a nivel nacional como internacional.

De hecho, ese el tema que vuestra organización ha elegido para trabajar en 2024: los
liderazgos.

Sí, es necesario visibilizar liderazgos positivos que existen y reconocerlos, entender cómo se han construido y qué podemos aprender de ellos para construir otros nuevos y mejores. Así se puede transformar el sistema al fortalecer liderazgos diferentes a los tradicionales. Queremos un liderazgo en positivo, horizontal, respetuoso, desde la escucha y desde el cariño, y desde esta idea de creación compartida. En lo concreto, nos interesa cómo es el liderazgo de España en Salud Global, en qué punto se encuentra y qué propuestas de mejora necesita. Esperamos contribuir con recomendaciones y buenas prácticas de experiencias nacionales e internacionales.

Dentro de esta línea de trabajo, habéis puesto en marca un proyecto de mentoría.

Efectivamente. Es un proyecto que busca poner en relación a profesionales jóvenes con otras de su sector que tienen experiencia y conocimientos. De este modo, se genera un vínculo para ayudar a las más jóvenes a tener una visión más amplia y orientarlas en su desarrollo profesional, siempre con perspectiva de género. Hay así un intercambio de experiencias y conocimientos muy enriquecedor para las dos partes, porque la gente junior también aporta muchas cosas y su propia visión del mundo. Nos gusta imaginarlo como un acompañamiento que haría alguien de tu familia si fuese de tu sector, de manera que es un vínculo muy pegado a los cuidados y al cariño.

¿Qué otros proyectos tenéis?

Hay otras áreas, como la de formación y sensibilización, para tener más herramientas a nivel personal y profesional, vinculado también a generar contenido, con investigación e innovación en perspectiva de género y cómo se puede aplicar a la salud. Otra parte es trasladar este conocimiento a nivel político y a la práctica sanitaria para que haya una transformación real. Y, por supuesto, la generación de red, que es algo que nos identifica, queremos ser la voz de muchas profesionales y encontrar espacios de debate, también para generar alianzas con otras organizaciones, porque en este ambiente multidisciplinar y diverso es necesario crear vínculos.

Cuando se habla de salud feminista, hay todavía hombres que no se sienten reconocidos.
¿Algún mensaje para ellos?

Nuestra organización habla de mejorar la salud para todas, todos, todes…, todo el mundo. Si hay un malestar hay que atenderlo porque esta es la base de los cuidados y por tanto estamos hablando que queremos que todo el mundo se sienta bien, también los hombres que tienen indicadores de salud preocupantes que hay que atender. Pero esto tiene que convivir con la realidad de un sistema patriarcal donde todavía no hay igualdad de derechos ni oportunidades para las mujeres en muchas cuestiones. Convivir con estos aspectos es muy difícil, pero es necesario porque solo así podremos encontrar una salida hacia un sistema más justo y equitativo.

Por último, ¿de qué estás hasta los ovarios?

Estoy hasta los ovarios de tener que demostrar mi valía constantemente por el hecho de ser mujer. En un mundo donde la competencia debería basarse en habilidades y méritos, es agotador tener que luchar contra estereotipos y prejuicios arraigados ya sean asociados al género, edad, origen, clase social… La equidad de género no debería ser un objetivo lejano, sino una realidad palpable en cada ámbito de la vida. Es hora de que el talento se reconozca sin necesidad de constantes batallas. ¡Ya es hora de que nuestras habilidades hablen por sí mismas!

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